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    Vitamina D, determinante de la salud ósea y extra ósea; importancia de su suplementación en la leche y derivados

    Nutrición Hospitalaria 2015;31(Supl.2): 18-25

    medes_medicina en español

    NAVARRO VALVERDE C, QUESADA GÓMEZ JM

    Nutrición Hospitalaria 2015;31(Supl.2): 18-25

    Tipo artículo: Revisión

    Resumen del Autor: La vitamina D se obtiene fundamentalmente a partir de la irradiación ultravioleta en la piel del 7-dehidrocolesterol para formar colecalciferol (vitamina D3) y mínimamente por la dieta, salvo que se tomen alimentos fortificados en vitamina D, fundamentalmente leche; en algunos países se emplea ergocalciferol (vitamina D2). En el hígado la vitamina D3 se hidroxila para formar 25-hidroxivitamina D3 (marcador del estatus nutricional corporal en vitamina D). La 25OHD3, se hidroxila para formar 1,25-dihidroxivitamina D3 (1,25OH)2D3 en el riñón, para controlar la homeostasis del calcio y la salud del hueso y en otras células o tejidos, mediante el estímulo del VDR, incluyendo piel, músculo, los sistemas cardiovascular e inmune, homeostasis de la glucosa, y proliferación celular en general; de tal manera, que alrededor del 3% del genoma humano está regulado por la hormona 1,25(OH)2 vitamina D3. Estudios de asociación describen acciones beneficiosas a nivel cardiovascular, hipertensión arterial, cáncer colorectal, de mama, esclerosis múltiple, función inmune e inflamación etc. Un objetivo mínimo irrenunciable, para la salud pública, debe ser conseguir niveles séricos de 25OHD superiores a 20 ng/ml, para asegurar un estatus óptimo para la salud ósea y preferiblemente mayor de 30 ng/ml, si nos proponemos alcanzar otros objetivos. “Paradójicamente” en España se da una elevada prevalencia de insuficiencia o incluso franca deficiencia de vitamina D en niños y jóvenes, persiste en adultos, en mujeres postmenopáusicas (osteoporóticas o no), o ancianos que viven en sus casas, y que es mayor si viven en residencias, con una variación estacional que apenas llega a normalizar los niveles séricos de 25OHD después del verano-otoño. También se ha demostrado una elevada prevalencia de niveles inadecuados de vitamina D en mujeres posmenopáusicas en tratamiento por osteoporosis con niveles de 25-hidroxivitamina D menores de 30 ng/ml y 20 ng/ml en el 63 y 30% respectivamente, lo que constituye un importante factor contribuyente a falta respuesta ósea al tratamiento. Una adecuación de niveles séricos de vitamina D, permitiría que la dieta proporcionara el calcio necesario para conseguir una buena salud ósea. Dada la dificultad para conseguir niveles adecuados de vitamina D por irradiación UV y por dieta, la suplementación adecuada de leche y derivados con vitamina D supone una atractiva posibilidad y un reto, para la Salud Pública de España y la Unión Europea, que ha dado excelentes resultados en EEUU, Canadá, Países de Norte de Europa, etc

    Notas: Nº Monográfico: El calcio y otros componentes bioactivos de la leche en la salud humana

     

    Palabras clave: Alimentos fortificados, Calcio, Derivados lácteos, Endocrinología, Leche, Nutrición, Osteoporosis, Vitamina D

    ID MEDES: 97174 DOI: 10.3305/nh.2015.31.sup2.8678 *



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