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    ¿Puede el suicidio asistido ser un bien para el enfermo y para la sociedad?

    Medicina Paliativa 2009;16(6): 350-355

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    SANZ ORTIZ J

    Medicina Paliativa 2009;16(6): 350-355

    Tipo artículo: Revisión

    Resumen del Autor: Los nuevos conocimientos y avances en medicina han convertido el proceso de morir en un proceso largo, tecnificado y medicalizado que se produce mayoritariamente en un contexto hospitalario. Vivir bajo un continuo sufrimiento es un tormento innecesario y conviene dejar paso expedito a la muerte (1). La muerte con su ineludible y tozuda realidad es una cuestión vital. Nos coloca en una situación límite, que nos obliga a cuestionarnos sobre la verdad y el sentido de nuestra existencia personal. La conciencia de la propia finitud no deja a nadie indiferente y es una certeza inquietante ¿Quién es el dueño de la vida humana: el moribundo, sus familiares, el médico, la sociedad, Dios? Aunque el derecho a suicidarse puede ser ejercido sin necesidad de asistencia alguna por la mayor parte de quienes están suficientemente decididos, quienes implican a otros fuerzan a la sociedad a actuar, tanto si la persona desea ser salvada como si no. Cuando el comportamiento es psicosocial, cuando la comunidad se juega algo en ello, los derechos personales no son ilimitados (2). Dado que el suicidio asistido y la eutanasia requieren la asistencia de otra persona, no pueden ser considerados como actos privados sino como una forma de acción comunitaria. En el caso del paciente moribundo es todavía un ser vivo y como tal hay que tratarle: compartiendo sus ilusiones, sus temores, sus esperanzas, ayudándole a utilizar sus recursos y autonomía que le permitan vivir con mayúsculas el tiempo que le quede (3). El suicidio (del latín sui caedere,matar a uno mismo) es el acto de quitarse la propia vida. Suicidarse es elegir, no la muerte (no tenemos esa elección: hay que morirse de todas formas), sino el momentode la propia muerte. El suicidio asistido es proporcionar, en forma intencional y con conocimiento, a una persona los medios o procedimientos o ambos necesarios para poner fin a su vida, incluidos el asesoramiento sobre dosis letales de medicamentos, la prescripción de dichos medicamentos o su suministro. Es un proceso de muerte acelerada (MA). Se plantea como deseo de extinción de muerte inminente, porque la vida ha perdido razón de ser o se ha hecho dolorosamente desesperanzada. Es el paciente el que voluntaria y activamente termina con su vida, de allí el concepto de suicidio. Algunas de las medidas que actualmente se buscan legitimar en la fase final de la vida son el suicidio asistido y la eutanasia voluntaria e involuntaria (4). La reforma planteada estaría en la línea de las leyes aprobadas en países como Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza (5), y en los Estados Unidos sólo se permite el auxilio al suicidio asistido en Oregón desde 1997 y se está abriendo el debate en Washington (6). Todavía nos cuesta aceptar que morir es parte inevitable de la vida. En la etapa final de la vida se concentran gran cantidad de problemas éticos y en ella son los fines de la medicina y no sólo sus medios los que están en juego. Los m

    Notas:

     

    Palabras clave: Cuidados paliativos, Derecho a morir, Derechos del paciente, Derechos humanos, Medicina paliativa, Revisión, Suicidio asistido

    ID MEDES: 54886



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