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    Líquidos de re-infusión y diálisis. Tampón, composición electrolítica, esterilidad y envases. Disponibilidad en el mercado

    Nefrología 2007;27(Supl 3): 156-165

    medes_medicina en español

    HERRERA GUTIÉRREZ ME

    Nefrología 2007;27(Supl 3): 156-165

    Tipo artículo: Artículo

    Resumen del Autor: LÍQUIDOS DE REPOSICIÓN Y DIÁLISIS Fluido de re-infusión: La re-infusión depende de la composición del ultrafiltrado (próxima a la normal del plasma pero sin proteínas). Fluido de diálisis: Para impedir la eliminación de sustancias, estas deberán estar presentes en el dializador en márgenes próximos a la normalidad del plasma. La misma solución puede ser usada como re-infusión o dializador dado que la composición de ambas debe reflejar las pérdidas en el efluente (tabla I) (recomendación grado C). COMPOSICIÓN DE LOS LÍQUIDOS USADOS EN TCDE Iones: Deben aproximarse a la composición normal del plasma (potasio 3,5-5 meq/L, cloro 100-110 meq/L, calcio 3-4 meq/L, bicarbonato 25-30 meq/L y sodio 135-145 meq/L) (recomendación grado C). Las soluciones comerciales pueden ser usadas tanto como re-infusión como dializador, aunque podemos ajustar su composición (en márgenes próximos a la normalidad) para responder a las necesidades de cada pacientes. Dado el riesgo de contaminación la manipulación se realizará preferentemente en el líquido de diálisis (recomendación grado C). Las soluciones comerciales carecen de fósforo y su reposición deberá ser contemplada, bien en el dializador o aumentando el aporte externo (recomendación grado C). La concentración de sodio se relaciona con la tolerancia al tratamiento en diálisis intermitente, pero actualmente no se puede recomendar la elevación de su concentración en soluciones para TCDE. Nutrición: Se produce eliminación de aminoácidos (por convección) y glucosa por lo que su reposición es necesaria. En ningún caso estará indicada su restricción en pacientes sometidos a TCDE (recomendación grado C). Vitaminas y oligoelementos: No se ha probado la necesidad de reponer vitaminas, ácido fólico u oligoelementos (recomendación grado C). SELECCIÓN DEL BÚFER O TAMPÓN Citrato: Cuando es usado como anticoagulante del circuito no será necesario el uso de otro tamponador. Lactato: Como inconvenientes para su uso se citan: 1) elevación de los niveles séricos de lactato; 2) efecto catabólico, y 3) dificultad de metabolización en insuficiencia hepática o ante aporte muy elevado (depuración de alto volumen). Bicarbonato: Cristaliza con el calcio por lo que para asegurar la estabilidad del preparado debe realizarse la mezcla en un corto espacio de tiempo previo a su administración, encareciendo el producto. Su uso favorece la contaminación de las soluciones. Comparativa: Diferentes estudios controlados muestra un discreto beneficio con el uso de bicarbonato en términos de estabilidad hemodinámica y posiblemente un mejor control metabólico, aunque estas diferencias no pueden por el momento considerarse relevantes (recomendación grado C). El uso de lactato es adecuado en la mayor parte de los pacientes pero se aconseja el uso de bicarbonato ante hiperlactacidemia, disfunción hepática o para realizar tratamientos de hemofiltración de alto volumen (recomendación grado C) (tabla II).

    Notas:

     

    Palabras clave:

    ID MEDES: 35390



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