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    Autotrasplante renal: Una alternativa válida en la resolución de casos complejos.

    Archivos Españoles de Urología 2007;60(3): 255-265

    medes_medicina en español

    LÓPEZ-FANDO LAVALLE L, BURGOS REVILLA J, SÁENZ MEDINA J, LINARES QUEVEDO A, VALLEJO HERRADOR J, DE CASTRO GUERIN C, PASCUAL SANTOS J, MARCÉN LETOSA R

    Archivos Españoles de Urología 2007;60(3): 255-265

    Tipo artículo: Artículo

    Resumen del Autor: OBJETIVOS: Analizar las indicaciones actuales del auto-trasplante renal (ATR), así como los aspectos técnicos, complicaciones y seguimiento a largo plazo de esta técnica. METODOS: Desde 1990 a 2005 se han llevado a cabo un ATR en 10 pacientes, 7 adultos y 3 niños. La indicación fue por patología del pedículo vascular en 8 casos y por lesión ureteral en 2. En los 8 casos con patología vascular, ésta se distribuyó en: estenosis por ateromatosis (4), estenosis por displasia (2), estenosis por enfermedad de Takayasu (1) y aneurisma de arteria renal (1). Los dos pacientes con lesión ureteral correspondieron a una estenosis ureteral secundaria a Enfermedad de Crohn inicialmente resuelta mediante stent ureteral, que posteriormente se obstruyó por incrustación litiásica; y una por avulsión ureteral yatrógena post-ureteroscopia. En los 8 casos en que fue necesaria la reconstrucción vascular los injertos vasculares utilizados fueron: en 7 pacientes arteria hipogástrica y en 1 vena sáfena. En 5 casos fue necesario llevar a cabo una reimplantación ureteral tras la cirugía de banco, mientras que en otros 5 la reconstrucción vascular se realizó sin desinsercción ureteral. En todos los casos los injertos fueron perfundidos con Ringer Lactato o Wisconsin a 4ºC y protegidos con isquemia fría de superficie. Los tiempos de isquemia oscilaron entre 42 y 89 min. RESULTADOS: Nueve (90%) riñones fueron funcionantes tras el ATR teniendo 8 de ellos función inmediata tras la intervención y uno de ellos función retardada tras un período de necrosis tubular de 6 días de duración. El riñón nunca funcionante correspondió al de la estenosis arterial secundaria a enfermedad de Takayasu. La causa de la pérdida del injerto fue la trombosis de la vena renal. La mortalidad postoperatoria de la serie fue nula (0%).Con un tiempo medio de seguimiento de 72+-13 meses la creatinina media es de 1,6+-0,4 mg/dl (1,1-2,4) y el 70% (7/10) de los pacientes están normotensos sin necesidad de medicación hipotensora. CONCLUSIONES: El ATR, con o sin reconstrucción vascular extracorpórea, es una técnica compleja que tiene indicaciones excepcionales en la actualidad, pero que permite rescatar unidades renales afectas de patología vascular no subsidiarias de angioplastia o revascularización in situ. Así mismo, es una alternativa válida a la interposición de ileon en casos de lesión ureteral extensa.

    Notas:

     

    Palabras clave:

    ID MEDES: 24942



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