• 1

    Utilidad de los parámetros analíticos en el diagnóstico de las enfermedades hepáticas

    Anales de Medicina Interna 2007;24(1): 38-46

    medes_medicina en español

    MORENO BORQUE A, GONZÁLEZ MORENO L, MENDOZA-JIMÉNEZ J, GARCÍA-BUEY L, MORENO OTERO R

    Anales de Medicina Interna 2007;24(1): 38-46

    Tipo artículo: Revisión

    Resumen del Autor: Las pruebas de función hepática incluyen tanto test bioquímicos (AST, ALT, GGT o fosfatasa alcalina), así como niveles de bilirrubina sérica, albúmina o pruebas de coagulación como la actividad de protrombina. La gran frecuencia con la que estas pruebas son incluidas en exámenes de rutina, tanto de pacientes sintomáticos como asintomáticos, hace que sea de vital importancia la correcta evaluación de los resultados. Elevación de enzimas de predominio citolítico: En elevaciones crónicas, leves-moderadas, se debería descartar toxicidad por fármacos, hepatopatías virales, alcohólicas, hemocromatosis o esteatosis no alcohólica. Elevación de predominio colestásico: La primera evaluación debería valorar el origen de la fosfatasa alcalina, siendo la medición conjunta de la GGT la mejor forma de confirmar el origen hepático de la fosfatasa alcalina. El siguiente paso consiste en determinar la presencia de colestasis extrahepática (por obstrucción biliar de cualquier causa) o intrahepática (CBP, CEP, fármacos, etc.). En estos casos la primera prueba a realizar será una ecografía abdominal, que va a permitir evaluar la vía biliar. Hiperbilirrubinemia: En caso de hiperbilirrubinemia no conjugada se debe valorar las distintas causas (hemolisis, eritropoyesis ineficaz, síndrome de Gilbert o Criggler-Najjar). La hiperbilirrubinemia conjugada aislada, es una situación más infrecuente, y debe hacer pensar en síndromes como el de Rotor o de Dubin-Johnson. La evaluación de los niveles de albúmina y de protrombina van a evaluar la función hepática per se, permitiendo distinguir entre procesos agudos y crónicos. No existen en la actualidad estudios prospectivos que evalúen la eficacia de estos test de función hepática. La realización de una historia clínica detallada, una exploración física adecuada y de pruebas diagnósticas no invasivas (serologías, perfil férrico, autoinmunidad o ecografía abdominal) va a permitir diagnosticar la mayoría de las patologías causantes de la alteración, quedando en segundo lugar pruebas más complejas incluyendo la realización de una biopsia hepática.

    Notas:

     

    Palabras clave:

    ID MEDES: 23608



    * RECUERDE. Al pulsar el enlace “Texto completo”, usted abandonará el entorno MEDES. En ese caso, la web a la que desea acceder no es propiedad de Fundación Lilly y, por tanto, ésta no se responsabiliza de los contenidos, informaciones o servicios presentes en ella, ni de la política de privacidad que aplique el sitio web de un tercero.