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    Tratamiento de la proctalgia fugax con toxina botulínica: resultados en 5 pacientes

    Revista Clínica Española 2006;206(3): 137-140

    medes_medicina en español

    SÁNCHEZ ROMERO AM, ARROYO SEBASTIÁN A, PÉREZ VICENTE FA, SERRANO PAZ P, CANDELA POLO F, CALPENA RICO R

    Revista Clínica Española 2006;206(3): 137-140

    Tipo artículo:

    Resumen del Autor: <FONT FACE="B Souvenir Demi" SIZE=2>Introducción. La proctalgia fugax es un dolor pasajero en la región anal cuya etiología no está clara, siendo la más defendida el espasmo del esfínter anal interno. Así, están indicados tratamientos que inducen una relajación del esfínter. El objetivo de este trabajo ha sido evaluar la eficacia de la toxina botulínica como tratamiento de la proctalgia fugax. <FONT FACE="B Souvenir Demi" SIZE=2>Material y métodos. Estudio prospectivo de pacientes diagnosticados de proctalgia fugax en la consulta de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital General Universitario de Elche desde enero de 1999 a enero de 2002. A todos los pacientes se les realizó una exploración física, tacto rectal, anuscopia, rectoscopia, enema opaco, ecografía endoanal, manometría anal y tomografía computarizada (TC) pélvica para descartar cualquier tipo de patología orgánica. Como tratamiento se realizaron infiltraciones con 25 U de toxina botulínica y se reinyectaron 50 U más a aquellos pacientes en los que al segundo mes persistía la proctalgia. Se revisó a la primera semana, al segundo mes, sexto mes, al año y al segundo año. El dolor fue evaluado mediante escala visual analógica de 0 a 10. La continencia se determinó con el Cleveland Score Incontinence. <FONT FACE="B Souvenir Demi" SIZE=2>Resultados. Se incluyeron 5 pacientes (4 mujeres y un hombre). La edad media fue de 45 años. La duración de los síntomas previa al tratamiento fue de 13 meses (rango: 6-18 meses). Sólo una paciente requirió una segunda dosis de toxina botulínica, desapareciendo el dolor tras esta segunda infiltración. Todos los pacientes curaron, manteniéndose sin dolor al final del seguimiento. No hubo complicaciones locales. Los hallazgos manométricos mostraron un incremento en la presión máxima basal (PMB) en comparación con el grupo control (114 mmHg frente a 66 mmHg; p < 0,001), recuperándose a valores normales tras el tratamiento (75,65 mmHg). La presión máxima de contracción voluntaria (PMCV) no mostró diferencias con respecto a los valores del grupo control tanto previo al tratamiento como en el seguimiento. <FONT FACE="B Souvenir Demi" SIZE=2>Conclusión. La toxina botulínica puede ser considerada como una potencial terapia para la proctalgia fugax dada la alta tasa de curación con mínima morbilidad.

    Notas:

     

    Palabras clave:

    ID MEDES: 22006



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